Alpine sacude el tablero de la Fórmula 1 para 2026: la histórica alianza con Mercedes y la apuesta total por el talento de Franco Colapinto marcan el inicio de una era donde el equipo francés ya no se conforma con ser relleno de la zona media. Por Claudio Novillo
El aire en Silverstone y Enstone ha cambiado. Ya no huele a la incertidumbre de los años de transición ni al humo de los motores Renault que, con hidalguía pero sin potencia suficiente, se despidieron para dar paso a lo que todos en el paddock llaman "la solución definitiva". Alpine ha dejado de ser un fabricante integral para convertirse en un cliente de lujo, y el sonido del primer encendido del motor Mercedes en el chasis A526 esta semana fue música para los oídos de un equipo que necesitaba un shock de confianza.
El factor Colapinto: De la sorpresa a la bandera
Si algo ha revitalizado el garaje francés es la presencia de Franco Colapinto. El pilarense ya no es el "chico nuevo" que tapó huecos; es la apuesta central de Flavio Briatore para devolverle el colmillo al equipo. Franco llega a su primera pretemporada completa con una madurez física notable y esa chispa que el público argentino ha convertido en fenómeno global.
"Es una nueva era, un nuevo coche y, sobre todo, un nuevo motor", soltó Colapinto tras sus primeras sesiones de simulador. Y no exagera. Verlo trabajar codo a codo con Pierre Gasly —quien aporta la cuota de experiencia necesaria— sugiere una dinámica de equipo eléctrica. Gasly sabe que tiene a un león joven al lado, y esa competencia interna es exactamente lo que Alpine necesita para salir del fondo.
Corazón de plata, chasis azul
La gran incógnita, y a la vez la gran esperanza, es el impulsor Mercedes. Tras años de déficit de potencia, Alpine ahora contará con la misma unidad que propulsa a las "Flechas de Plata" y a McLaren. Las filtraciones del shakedown sugieren que la integración del motor alemán en el A526 ha sido más limpia de lo esperado, permitiendo a los ingenieros centrarse en una aerodinámica radical que aprovecha las nuevas reglas de 2026.
El veredicto del Paddock
La impresión es clara: Alpine ha dejado de intentar inventar la rueda para centrarse en lo que mejor sabe hacer: competir. Con el respaldo de Mercedes en la parte trasera y el desparpajo de Colapinto al volante, el equipo francés se posiciona como el "caballo negro" del 2026. No será un camino fácil, pero el optimismo que se respira hoy en los boxes de la escudería es algo que no se veía desde los tiempos de gloria de Alonso.
El viernes, la presentación oficial en un crucero en Barcelona no será solo un evento de marketing; será la botadura de un proyecto que pretende devolverle el orgullo a Enstone y llevar la bandera argentina a los puestos de vanguardia.
